Me pregunto cómo estarás, si conservarás esa media sonrisa, si recordarás todas las canciones que me enseñaste o si incluso, por ahí, donde tú estás subsiste la memoria. Te gustaría saber que aunque tarde, muy tarde, cuarenta y cinco años después, se ha hecho justicia con Victor Jara, aunque mínimamente. Nueve militares condenados a un puñado de años, pocos más que los dedos que le machacaron con la culata de los fusiles. ¿Cuántos años de castigo vale la lengua de un hombre?. Aunque siempre he seguido leyendo historias sobre él, la que mejor recuerdo fue la que me ibas contando entre canción y canción, entre acorde y acorte, repitiendo la letra; con cierta poesia, supe todo el martirio por el que pasó, pero no tengo una impresión desagradable, me quedó una empatía ya infinita hacia él y su obra.
Aquí
abajo el progreso ha convertido todo en una barahúnda, un lugar
inhóspito, poco amigable, solo acogedor para quien es capaz de
mimetizarse tal cual camaleón, de mentir sin atragantarse, de vender a los
suyos para adoptar ajenos. Sobrevivo en un tiempo que siento extraño y
del que cada vez me encuentro más alejada. A veces pienso si menos
hubiera sido suficiente, algunas intensidades fueron tan grandes que
hacen insoportable el paso de tantos agostos. Cada
vez tengo menos miedo y la inquietud por cruzar las nubes puede más que las ganas
de seguir contemplándolas de este lado, a pesar de lo fascinantes que me resultan.
Ya
pronto nos vemos, no te olvides de mí, ojalá para entonces pueda
convertirme en guitarra, así podría recordarte, esta vez yo, aquellas
canciones que me cantabas tú.
"El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional" (Buda)
a propósito del día mundial de la fibromialgia y la fatiga crónica, este sábado 12 de mayo
Todo está dicho en cuanto a síntomas, grados, tipos de persona a los que afecta con más probabilidad, posibles causas, tratamientos, libros que "curan", alimentación, sanadores espontáneos e inventos que mejoran la vida... todo se ha hablado menos de cómo nos sentimos: abandonados, incomprendidos e invisibilizados por la sanidad pública (en algunas comunidades más que en otras).
Ser tema de conversación en el telediario solo cuando una estrella mundial revela su condición de fibromiálgica, o lo que es peor, que se machaque insistentemente y de forma insustancial en programas de perfil bajo detrás de alguna famosa, más bien resta credibilidad a una enfermedad que no necesita compasión, más bien reconocimiento, comprensión y avances en el estudio, diagnóstico y tratamiento.
"La fibromialgia te roba la fuerza no la voluntad, no os confundáis,
tener buen aspecto puede ser un rato y en unos minutos estar así"
Vivir con fibromialgia no te mata, pero agota, elimina, excluye, te destituye de la vida sin que te des casi ni cuenta, solo hay que pararse y mirar un poco hacia atrás para ver lo que vas dejando en el camino: primero la sonrisa, después la fuerza y más adelante las ganas.
Yo he pasado de la hiperactividad en todos los planos de la vida a suprimir lo más prescindible. Quedarme con la rutina diaria, el trabajo y alguna actividad que no conlleve esfuerzo, pensando que estaba ganando la batalla, aún con esa fatiga, es la convivencia con la fibromialgia -pensaba- . Después otro parón para evaluar pérdidas, pasan los años y ella sigue, te invade cada músculo, tendón, ligamento, va tocándolo todo hasta llegar a este punto, donde estoy ahora, en el que para escribir un texto de ocho líneas debo buscar en diccionarios o archivos de imágenes y encontrar las palabras básicas que definan lo que quiero expresar, a ese otro en el que duelen las yemas de los dedos al pelar una fruta o cuando a la media hora de salir de paseo ni tienes fuerza para andar ni te sale la voz del cuerpo, a pesar de haber cruzado la puerta de casa con ánimo, sin ojeras ni dolor.
Luces fuertes, olores, sonidos, tumultos, todo es insoportable. La fibromialgia es un amplificador que multiplica el dolor de cada afección o enfermedad que para una persona sana es llevadera, así que dejo a la imaginación lo que ya es doloroso para cualquier ser, cómo lo vive una persona con fibro. Menstruación, insomnio, colon irritable, catarros y gripes, migrañas, depresión, artrosis, cualquier infección, problema o temor... a la fibromialgia todo le vale para despertar.
Ella siempre pide más, cada brote es más duro, se queda más tiempo y se instala en más rincones, para mostrarme mi propio cuerpo y esas minúsculas zonas que desconocía tener. Y yo la soporto menos, hasta el punto de temer que en alguna merma de fuerzas, de estas a las que me somete, lo único que me quede sea permanecer muy quieta esperando recordar como se respira o lo contrario, intentando olvidar de una vez cómo se hace, depende del color del cielo o de si el último especialista que me haya visto es de los que me despide con un "lo siento, no puedo hacer mucho más por usted, cuídese" o pertenece a la abultada mayoría que solo han pasado consulta a una transparencia, un paciente recurrente, crónico y molesto, uno que tenían ese día en la agenda.
Luna Azul desde la Plaza de la Catedral de León, 30 de enero de 2018, 20:50 horas
Yo tenía diez años la
primera vez que escuché la canción que sigue, pero supe enseguida que esa melodía estaría ligada siempre a lo que yo suponía "amor", a pesar de no saber nada del asunto,
y eso porque en aquel tiempo, julio del 79, para mí el amor era un
sentimiento de tristeza que ya creí constante, irremediablemente perdido, tragicamente irrecuperable, identificaba ese sentimiento nada más con lo que provenía de la persona que salió de viaje con un billete, solo de ida, un catorce de mes de ese año. Los mayores a mi alrededor asumieron, como se acepta personal y socialmente la muerte, a mí solo un entendido de tercer órden me explicó que "fué llamado desde arriba", como si se tratara de una organización de estructura monofuncional.
Desde entonces miro a la luna llena, luego menguante, nueva y creciente, en todos sus tonos y ángulos , incluidos los eventos lunares, hago como que me creo aquello del cielo, lo de "arriba", pero a mí me conviene más la luna, es un punto más concreto para quedar.
El
amor era infortunio porque para mí significaba sentir el vacío, la
pérdida de quien no puedo recordar reproche ni enfados sin razón; la
belleza , estar protegida, ser escuchada, ir de la mano, mirar para
arriba y ver una sonrisa; que te cuenten historias, que te canten
canciones, que te hablen de revolucionarios de otras latitudes, de
cantautores de regiones mediterráneas, de pintura, de que la pasta se puede
comer sin carne y hay vida más allá de donde vivimos, de cuantas patas tiene una mosca y como es el ala de una abeja con aquellos preparados microscópicos de Bianchi, las vueltas que hay
que dar alrededor de la piscina de Boñar para disfrutar de un buen baño, ver la magia del revelador de Kodak o la
explicación de las tormentas de verano, aunque den muchísimo miedo.
Cosa verdadera
ese amor,
incondicional, aunque a nadie a mi alrededor le haya importado nunca, porque los niños
no sufren, y menos en un tiempo en que la tristeza era cosa de
melancólicos y la depresión asunto de señoras medicadas. De
lo que no se habla no existe.
De quien fuera aquel magnetofón del que brotaba la voz de Adamo, desde una cassette blanca con un papel amarillo Pompeya, despegado por la esquina superior izquierda de la cara b, seguramente estaría experimentando un tipo de amor muy diferente al mio, eso pensaba yo al traducir cada verso a lo que imaginaba de ambos sentimientos, el suyo y el mio. El suyo con alegría, o al estilo Eros, el mío con desaliento, personalizado, pero todos los versos de la canción coincidían en el ánimo de ambas.
Luego supe del amor, en casi todos sus arquetipos, sobre todo storgé y eros, y que esta canción me sirve para quedar con alguien más, unos pocos solo, mañana, o pasado, pero en la luna.
He cogido la costumbre hace ya un tiempo de cumplir años justo este
día, doce de agosto y, la verdad, me gusta. No así durante algunos, un buen puñao de ellos, casi una década, que estaba más bien empecinada en disfrutar del día sin pensar en
la tristeza que venía arrastrando de los meses de primavera y el apurón
que pasaba ya pensando en el otoño que se me venía encima. Todo eso aliviado por la compañía de buenos amigos, o por lo menos un número suficiente de ellos adornando los buenos, que en esencia siguen aquí mismo.
Espero cumplir alguno más, y me gustaría que fuese a condición de poder disfrutarlos con quienes me dan a diario tanto, con quienes han soportado, sufrido, valorado, reido, llorado, comprendido y aliviado; con quienes se callan aún con toda la razón, con los que saben quien soy y quienes son los mios...
Hasta hoy todo me compensa a mí, por un rato de sol o una semana sin el, porque de vez en cuando un día entero sin planes sea mejor que con ellos, por una canción treinta veces repetida, por dos mañanas sin dolor o unas horas de inundación de felicidad sin motivo, una fotografía regalada de forma inesperada, una postal de Moscú, una manzana sobre un banco de hormigón a la sombra del Musac, un abrazo de los de verdad y milquinientos paseos con mi MO.
Mañana será lo que venga y lo que traiga, pero eso es futuro y ni existe siquiera. Salud!
Revista Zona Centro del CIFP "Ciudad de León" (junio de 2014)
Y sí, septiembre fué de sol también, y de muchas más cosas: esperanzas, determinaciones, propósitos, ilusiones y reválidas personales, unas agradables y otras no tanto, pero todas necesarias para seguir.
Y llegó también este junio y se acabó "la acidez" y aunque no he visto aún que traía, el peso se va aligerando; trabajo no tengo, no sé si lo hay o cómo dicen algunas adoratrices de la mala baba "para quien lo busca si lo hay" y yo es que no doy con el sitio preciso... En este tiempo, que no he parado de compatibilizar búsqueda y formación, una cosa si es cierta: brotes hay, pero en una especie de daltonismo hijoputa donde unos los ven de color verde, yo los veo de color cabrón.
Este tiempo ha servido también para acabar de gastar algunas cosas que empezaban a estar deslucidas, como esa camiseta que pones y pones y pones y de repente un dia abres el cajón, la sacas, la doblas y la guardas porque ya no es lo mismo. Puede que no sea ella, que seas tú, que no la des la gracia que necesita el escote o la sisa, pues lo mismo con algún proyecto, que ya no, que ya pide funda, etiqueta y cajón.
Queda mucho sol para lo pronto que es,
pero tengo que buscar donde haya más por si fuera el caso y viniera de
lluvia, que "el septiembre" llega volando y lo que traiga...
Como si de forma programática o disciplinada se tratase, casi todo en mi vida me doy cuenta que es definitivo para bien o para mal. Tardo mucho tiempo en tomar decisiones pero cuando llegan no son provisionales, producto de impulsos o fruto de la casualidad, suelen más bien responder a un hartazgo de felicidades o desdichas.
Ahora llega el tema de la cosa pública, que algunos llaman "responsabilidad de todos", normalmente eso lo dicen los que dependen del voto del resto para lograr un puestín en algún lugar, de esos que luego solo por nuestra culpa, por nuestra puta culpa , la de meter el voto en la urna en vez de ir por ahí a pasar el día al sol, luego pasa lo que pasa: que nos está revolviendo el estómago, removiendo la conciencia y cociendo lo que son los higadillos desde el día segundo hasta el mil cuatrocientos sesenta de los cuatro que normalmente dura el "pille" de lo ajeno, como mínimo lo que viene siendo tan valioso como esperanza, ilusión y paciencia, como mínimo, sin entrar en cosas pecuniarias.
Este mayo para mí va a ser fácil, es cómo cuando estás decidiendo si dejar o no de fumar y en ese impás sube el precio del tabaco considerablemente, los espirómetros se esconden cuando te ven y además ya ni placer sientes con el cigarrillo del café... igual me pasa a mí con esta suerte de candidatos, que estas elecciones leonesas de 2015 lo que sí está es para guardar las papeletas a modo de colección y jugar al "quien es quien".
Resumiendo, tenemos un candidato que viene a salvar a su partido del fracaso irremediable y la pérdida de la plaza (después de otras pérdidas tangibles no sé si remediables, desastres y desmanes varios de distintas categorias), para ello va a "barrer" pero en dirección a Castilla más bien. Otro está más entregado a la causa viscoelástica en las formas y en los fondos al rescate de guerras perdidas o bastante batalladas ya, "hasta el hastío y más allá" candidato y partido.
Tenemos a la figura, la sensación del momento, el que va a solucionar los problemas del empleo, quien lleva en su programa tan amplio abanico de propuestas y luego en la práctica el ejemplo es deslocalizar osea que sí, es generar empleo pero allén de los mares, por esta latitud mejor otras propuestas más bien de abaratamiento de despidos y esas cosas de que todos seamos emprendedores y autónomos, que aquí total el país está para sostenerlo entre todos (lo que queda).
León, marzo de 2015
Teníamos otro candidato, rubín, a alguna gente le gustaba, a otra le parecía algo "tibio", que si algo soso y poco atrevido decían, pero va a otras lindes, parece ser que aquí no podemos votarle, aunque según el partido del anterior mencionado candidato "es que no se atreven" a presentarse.
Y bueno me falta otro, pero como no sé con qué frase corta de tres o más letras se van a denominar la próxima semana y quienes, cuantos, qué formaciones y esas cosas lo van a conformar, pues a mi esos me dejaron de interesar ya desde el minuto tres, como a mucha gente, que no estamos para tanto lío, de verdad. Que al final tanto afán por no perder la "U"de unidos lo que van a perder es la "I" pero de identidad... ¡una pena!
Hay otros, pero esos tienen ahí un fijo y seguramente ya habrán comprometido al que mejor hable su lengua, luego representarán un flashmob y dirán que fué improvisado... pero va siempre a llevar una tendencia al paso cruzado por la derecha, me da a mí, no sé!
Hacía tiempo que no venía por aquí, no fué por falta de ganas y sí por no valorar el tiempo, ese tan necesario para sobrevivir que apenas nos permitimos sin tener cumplido con lo demás...el que nos tomamos solo cuando sobra.
La vida en estos dos años ha sido tan anodina como asfixiante, todo sobresaltos y cambios para que nada se mueva, estéril a no ser por el aprendizaje residual. Aprendizaje que pocas veces podemos poner en práctica, todo lo que sale del sufrimiento no hace más que ir convirtiendo a la propia persona en otra a la vez que te va mostrando el verdadero alma de quienes hay alrededor. Gente que era alguien y se empeña en posicionarse solamente en un "gustador" ocasional de tu misma red social y , sin embargo, otras personas con quienes bastó un tropiezo afortunado para ponerse a tu lado sin haberse sentado nunca jamás a la misma mesa. Personas con las que coincides en la vida que ahora son imprescindibles aunque ellas no sean conscientes de ello y otras que están sin ser. Almas sin cuerpo con música y letra, cuerpos sin sangre con alma y poesía y otros , que suponías completos, que se tapan los oidos cuando cantas tu canción . Un no parar de creer y descreer.
Si no fuera por la ilusión (que a pesar de no poder transmitirla en modo sonrisa) le pongo cada día a esto de vivir, a lo mejor por esta manía que tengo de acabar las cosas, de estirar los dedos aún cuando no tienen pinta de querer, de esperar la ocasión de cobrar lo que es mío, pagar lo que deba y regalar lo que en su día no pude, pensaría que cualquier lugar a la sombra de una "azinheira" es mi sitio natural , pero ya casi que más pronto que tarde y muy a la sombra. Por eso mismo, por esta rareza de ser ,que algunos utilizan como contraposición para justificar su vulgaridad, su pertenencia al común, voy a procurar darme la vuelta yo ante la imposibilidad de adaptarme a lo que veo. Al menos hasta que encuentre otra manera de acomodo.
Hace tiempo que no venia por aquí, tampoco tenía mucho o nada que decir ,ni siquiera a mi misma. Ha sido un periodo personal como el barbecho a la tierra, como la calma después de la tempestad, como la apatia que provoca el exceso de asco, injusticia y frio, mucho frio.
Ahora sigo caminando hacia el mismo sitio, pero perdida, me paro, miro a los lados, hago noche cuando podría continuar, no entiendo casi nada de esta mierda de hipocresia en la que vivimos.
Empiezo a tener serios problemas para contenerme ante las estupideces humanas, me he visto tentada a increpar a señoras vestidas de piel, a tiradores de colillas en el mismo metro de acera en el que cada mañana saludo al barrendero de mi calle, a engominados de gafas de colores que están apuntados a la causa pijiobrera socialista a la vez que practican el empresariado de antes de la Ley Ingersoll y a brujas vengativas que tienen hasta palacio.
Os deseo a todos un buen tiempo de preparación, rotación o cultivo y si estais "en barbecho", aprovechad, yo hasta he dejado de fumar, menos es nada.
Alguien que significó más que química, más que amor, más que relación, más que cariño, más que odio, alguien diferente me regaló una chapa de David Bowie.
Es una tontería, un detalle, ni siquiera conocia sus canciones, seguramente el objeto no había sido comprado pensando en mi, o sí, no lo sé.
Pocos agujeros le había hecho todavía a aquellos jerseys de lana con cuello vuelto y coderas cuando otro alguien me dijo:
- Conchitina, me podias dar la chapa de David Bowie, seguro que para tí no es gran cosa, tienes muchos más recuerdos y yo casi ninguno.
Se la dí sin pensar, pero me acuerdo de ella en muchas ocasiones, de la cantidad de veces que la he visto cambiar de bolsillo de cazadoras vaqueras de diferentes tallas después de que los recuerdos de este último quizá solo fueran otra cosa, un ídolo, una moda.
Uf, otra liberación, creo que nunca había hablado en voz alta de esto, que con todo el aspecto de una tontería para quien lo pueda leer, a mi me ha pesado lo suyo.
Como me gustaria vivir en blanco y negro, música, fotos y épocas, todo en blanco y negro.
Solo algo de color para las flores, el amanecer y el cielo despejado en los dias de calor. El resto en blanco y negro.
Es raro, pero me produce una cómoda sensación de triste alegria que me gusta, soy capaz de hacer muchas más cosas en ese escenario.
Si pudiera desintegrarme lo haría para luego convertirme en una canción que no se pudiera escuchar ningún día de lluvia... lo que pasa es que no tengo la canción todavía pensada y además no tengo la certeza de verme después como yo quisiera: en blanco y negro.
Llegamos al pueblo sobre las once de la mañana después de atravesar un agradable paisaje, para nosotros poco habitual.
En el pueblo no nos costó encontrar los rincones que queríamos conocer. Un recibimiento de calma en un día de domingo, sin embargo anunciaba nervioso tantas cosas que enseñarnos ,que nos pareció tarde para terminar la jornada con la satisfacción de dejar reconocido el lugar.
Primero un café, daba igual el sitio , todos parecían igual de confortables.
Por dónde empezar... Fácil, la ruta de los museos , todo a pie, una caminata por el pueblo para verlos todos, contemplar el paisaje que dejaba verse entre las murallas del castillo y saber más del pueblo por los curiosos monolitos que había colocados de metro en metro.
Después de una agradable jornada de excursión , la satisfacción de haber visto muchas cosas y la sensación de que quedaban muchas por visitar y así la excusa de tener que volver otro día.
Pasa el tiempo y todo lo que hace me gusta pero cada vez más. Sus canciones van firmes ,como él, evolucionan pero no envejecen ,igual que él, se reafirma su música igual que su aspecto.
Esta canción con J.Hallyday no me canso de ponerla desde hace meses, como un ritual.
Ya no me apetece gritar, directamente no respiro, pero estoy algo más aliviada desde que sé que Francia obliga a las grandes empresas a luchar contra el estres laboral, porque como siempre España va a rebufo del resto de Europa y las cosas chicas detrás de las grandes, pues supongo que también los trabajadores de empresas pequeñas e incluso los empleados únicos en la suya, se puedan estresar sabiendo que alguien les respalda, pero no con una fusta aunque sea en forma de látigo de caramelo.
Dicen que es bueno ir a yoga para relajarse, otros se van a fundir la tarjeta de crédito, algunos se echan la manta por encima de la cabeza hasta que llegue la nueva hora de la obligación y otros consiguen desconectar y vivir el tiempo que realmente es la vida: el que excede del trabajo. A mi me queda la música... de momento.
Casi no me he acordado en todo este tiempo de esta canción, ni de ninguna de mis favoritas, no he sentido la necesidad como cada mañana de saber que canción iba a escuchar nada más levantarme, podría ser cualquiera. Pero algo está cambiando ya, el cielo no está de ceniza, ni estoy especialmente mal, sin embargo me empiezan a invadir agradables fantasmas y una conocida, aunque siempre extraña sensación de falsa euforía que en alguno de sus picos sé como terminará...
Para nosotros los que hemos visto la televisión en los años setenta y ochenta, ayer ha sido un día peculiar. Seguramente que a muchos se nos ha venido a la cabeza aquellas tardes de "Los Ángeles de Charlie". Mi favorita era Jill, aquella modernez de mujer con el pelo ceniza, porque hasta años después aquí no llegó la moda de las mechas matizadas.
Tampoco nos quedamos con la imagen deteriorada y excéntrica ni con los escándalos protagonizados por Michael Jackson porque para nosotros el video clip de Thriller , la vuelta a la pierna con giro del cuerpo y el "uh uh" era una cosa como bailar bien la peonza, lo sabías hacer o no. Además ¿quien puso de moda los zapatos con calcetines blancos?.