Ayer en un puesto de libros en el rastro estaba ojeando con interés los títulos que la atractiva oferta de 50 céntimos anunciaba, luchando con el viento para que la bufanda no invadiese el campo de visión y el flequillo no me nublase la vista. Pero eso fué nada al lado de lo que tuve que presenciar los minutos siguientes: llegó una fémina de estas nerviosas sabelotodo tirando del brazo de un chaval más bien tranquilo con pinta de más instruido que ella al grito de "aquí tienes cosas".
Cuando me pude dar cuenta , ella repasaba por encima de mis dedos todos los títulos, cantando títulos y resumiendo el prólogo. Cogió uno que tenía bajo mi mano y no dije nada, siguió obviando mi interés en el siguiente y lo agarró con fuerza para sacarlo de su sitio. Al chaval parecía no importarle el libro, a ella parecía que le iba ya más fastidiarme a mí. Uno tras otro fué levantando, al final en grupos, todos los libros que fué capaz de reconocer por el título, hasta "Las aventuras de los 5", ya daba igual, en su avaricia estuvo a punto de llevarse un libro de 7º de egb de religión, pensaba que era antiguo.... Yo solo podía aprovechar sus momentos de duda para ir con la vista más allá y desplazarme en el escaso metro cuadrado de puesto literario improvisado, a ver si era capaz de adquirir algo interesante.
Se fueron antes, ella dió por finalizada la compra con un "ya no hay nada más", "Eh señor! nos llevamos nueve, ¿que nos regala?". El chico siguió sin hablar apenas aunque pagó él.
Sigue sin gustarme Noviembre, ese mes de legumbre, con colores de cobre, dónde el cielo se recubre, las hojas me recuerdan a sobre, que no me gusta sobre mejor junto.
Noviembre insalubre con el cuerpo de fiebre y calambre y el alma de sobrenombre.
Llegamos al pueblo sobre las once de la mañana después de atravesar un agradable paisaje, para nosotros poco habitual.
En el pueblo no nos costó encontrar los rincones que queríamos conocer. Un recibimiento de calma en un día de domingo, sin embargo anunciaba nervioso tantas cosas que enseñarnos ,que nos pareció tarde para terminar la jornada con la satisfacción de dejar reconocido el lugar.
Primero un café, daba igual el sitio , todos parecían igual de confortables.
Por dónde empezar... Fácil, la ruta de los museos , todo a pie, una caminata por el pueblo para verlos todos, contemplar el paisaje que dejaba verse entre las murallas del castillo y saber más del pueblo por los curiosos monolitos que había colocados de metro en metro.
Después de una agradable jornada de excursión , la satisfacción de haber visto muchas cosas y la sensación de que quedaban muchas por visitar y así la excusa de tener que volver otro día.
Pasa el tiempo y todo lo que hace me gusta pero cada vez más. Sus canciones van firmes ,como él, evolucionan pero no envejecen ,igual que él, se reafirma su música igual que su aspecto.
Esta canción con J.Hallyday no me canso de ponerla desde hace meses, como un ritual.
Ya no me apetece gritar, directamente no respiro, pero estoy algo más aliviada desde que sé que Francia obliga a las grandes empresas a luchar contra el estres laboral, porque como siempre España va a rebufo del resto de Europa y las cosas chicas detrás de las grandes, pues supongo que también los trabajadores de empresas pequeñas e incluso los empleados únicos en la suya, se puedan estresar sabiendo que alguien les respalda, pero no con una fusta aunque sea en forma de látigo de caramelo.
Dicen que es bueno ir a yoga para relajarse, otros se van a fundir la tarjeta de crédito, algunos se echan la manta por encima de la cabeza hasta que llegue la nueva hora de la obligación y otros consiguen desconectar y vivir el tiempo que realmente es la vida: el que excede del trabajo. A mi me queda la música... de momento.
César lleva unos cuantos días llamándome "Conchi", pero muchas veces. Se ocupa de decirme cualquier cosa incluyendo siempre mi nombre : "lo ves Conchi", "me das ... Conchi", "ven Conchi".
Después de este tiempo, le pregunté porqué no me llamaba "mamá" y la contestación me dejó sin habla:
- ¿Pero no entiendes que no puedo ser ya un hijo, porque he cumplido 5 años y ahora soy un chico?
No me molesta, pero me siento como el resto de los comunes hacia él, al menos durante estos dias hasta que me acostumbre al nuevo apelativo o hasta que se le pase esta mayoría de edad y retome la situación...jejej.
Del poderoso influjo de la luna llena está todo o casi todo hablado, aunque a mí no deja de sorprenderme el ambiente social que se genera en estos tres días de máximo esplendor. Entre todos componemos una escena diferente a los días en que ella no preside.
Empezando por una misma y siguiendo por todo lo que me rodea: todos lunáticos. Unos con la euforia en forma de actividad, otros con cierta locuacidad exagerada, algunos con su locura transitoria o enseñando su "mala leche", pero a todos nos afecta de alguna manera la luna: nerviosismo, agitación, insomnio, migrañas o "nosequé".
Hice la fotografía porque creí ver nitidamente a dos animales entre las nubes, luego ya reparé en la gran luna que aún estaba ahí, desafiante. ¿Que veis vosotros?.
Casi no me he acordado en todo este tiempo de esta canción, ni de ninguna de mis favoritas, no he sentido la necesidad como cada mañana de saber que canción iba a escuchar nada más levantarme, podría ser cualquiera. Pero algo está cambiando ya, el cielo no está de ceniza, ni estoy especialmente mal, sin embargo me empiezan a invadir agradables fantasmas y una conocida, aunque siempre extraña sensación de falsa euforía que en alguno de sus picos sé como terminará...
He escuchado a una buena amiga rememorando aquellas noches en las que toda la familia se sentaba entorno a la mesa del comedor esperando la difusión de "Ustedes son formidables". Por lo visto , ella era una niña y recuerda la expectación que provocaba dicho programa de radio basado en la colaboración de los oyentes en casos que se iban exponiendo. Debía ser toda una invasión de júbilo cuando se conseguía dotación suficiente para ayudar a alguien: viajes de reencuentro, operaciones, techo, mobiliario o lo que fuera... Yo me imagino un comedor de aquellos de principios de los 60' en la capital, con una radio moderna para la época, con ganchillos bajo el frutero encima del trinchero, con una gran mesa en el centro y todos ,pequeños y grandes, allí, a su alrededor, dejando libros, labores y T.B.O a un lado, dispuestos solamente a escuchar a Alberto Oliveras. Espero que te guste!
Podría llover, le vendría muy bien a la tierra, a la gente que quiere estrenar paraguas y gorro nuevo de agua. A mi no me gusta, pero de la que hace falta ya, aprovecharía para echarme toda una tarde en el sofá con una caja grande de pañuelos de papel cerca , unas bolsas de anacardos con miel, maicitos, unos bollos surtidos de esos que tengan bien de conservantes y colorantes y de todo (un día es un día) con mucho chocolate o sucedáneo o lo que sea y la botella de horchata a mano. Preparado esto y con el día afuera bien oscuro, adentro con poca luz también apenas la que refleje el televisor ,que desde las cuatro de la tarde ya tendría que estar reponiendo películas de Patrick Swayze. Tengo mucho que llorar.
En el descando entre una y otra película el anuncio de la reposición de "Norte y Sur" para cualquier día de la semana y entonces: tarde completa.
Los musicales "Siete novias para siete hermanos" y "Grease" fueron de las primeras películas que ví en el cine y "Dirty Dancing" el primero en VHS, pero Patrick Swayze, Jorge Perugorría y Sergi Lopez son mis favoritos y mi lista empieza a causar bajas... me queda Jeff Conaway pero se me ha ido desmontando con tanta adicción.
En la época de mi adolescencia las grandes paranoias seguian siendo cuando nos trabábamos con las Profecías de Nostradamus, el aprendizaje casero de la quiromancia o un tablero con un vaso vuelto encima y cinco manos empujando hacia el mismo lado... Anoche tuve la ocasión de ver uno de esos videos que circulan hace tiempo sobre el mítico planeta Hercólubus sobre el que tanto hay escrito, grabado, inventado y distorsionado que intentan solapar lo imaginario por real y así convercernos de que tan solo 3 años nos separan del último cataclismo mundial, incluso dando por ciertas las cifras en tantos por ciento de la vida que quedaría. En ese extremo sería más conveniente estar en el groso de la gente que no va a lograr comenzar otra civilización.Yo como soy pesimista, pero mucho, mucho y además me gusta ponerme en situaciones, aunque de mano sean increibles, tomándolo como aquello tan hortera de "¿que te llevarías a una playa desierta?", pensé : "Que poco tiempo son tres años para las cosas que me gustaría hacer antes" y así casi estoy en condiciones de asegurar que tendría que : a)salir corriendo desde ya, improvisando el pueblo pequeño con playa, donde uno pueda vivir del autoabastecimiento. b)Convencer a César de que esta excursión será la mejor de todas e intentar que los demás estén de acuerdo. c)rentabilizar lo poco amortizado que tenga en este tiempo para comprar una juke box y un remolque para llevarla junto a toda la música que sea capaz de recopilar. c)asegurarme de tener entradas para los eventos que no he visto y no querría abandonar esta vida sin presenciar, al menos: - El festival de teatro de Almagro - El festival de cine de Málaga - Una fiesta medieval en Teruel - Una Semana Santa en Toledo - Un 25 de Abril en Lisboa - El festival de Música antigua de Aranjuez
Y ahora coloco , por supuesto, el video que tuvo la culpa de toda estupidez de este post, por si alguien quiere ponerse en situación:
Un mes de agosto duro, muy duro, no pude escribir entre tanta descansada tarea. Dias de diario de sueño, comida, parra y agroturismo en Voznuevo sin mover músculo alguno. Los paseos diario eran múltiples en el mismo trayecto, el que separaba la casa rural adosada a la de los patronos y sin embargo amigos Germán y Mariángeles hasta la mesa que formaba el infinito círculo de sillas bajo parra a unos siete metros de la puerta.El número de comensales siempre incierto e inquietante, pero hubo un mínimo de ocho y un máximo de veinticuatro. Todo ello para transportar unos 90 litros de vino de todas las denominaciones, cosechas y variedades, con predominio de la de nuestro bodegero favorito Valentín, unos 3 kilos de queso de varios tipos,incluida la torta de la Serena con la que Francis se presentó desde unas largas siete horas de viaje, jamones en finas lonchas de Trévelez y de Cáceres, 6 chorizos, otros 6 salchichones, una cecina de chivo, y unas pocas de variedades de hueva salada. Esto era normalmente el picoteo para el aperitivo. Luego estuvieron las comidas, comiditas, comilonas, cenas, celebraciones, lunch, desayunos continentales, desayunos a la inglesa, a la provenzal, al estilo pueblo... Hubo cus-cus de Maria Jesús, cena cubana de Rosi, parrillada de Germán, paella en la hornera sin menaje de cocina, caldereta de cordero de Pedro, Bacalao a Zé do Pipo de Moncho, Salmorejo de Mariángeles... es que no tengo memoria ya! Y las tartas de Mariángeles y de Moncho, de queso, de arándanos, de moras, de chocolate (para mi cumpleaños). Hemos hecho cenas argentinas con psicoanálisis incluido, cenas mejicanas, mucho té, café, infusiones varias, conversaciones bajo las estrellas, todas bajo las estrellas, no recuerdo otro verano tan despejado y con temperaturas tan altas. Ninguna noche con chaqueta, ningún día con paraguas. Cuando , por fín, llegó el día de la fiesta de Voznuevo el hartón gastronómico y de tumbona era importante, la relevancia de la ensaladilla y el pollo de corral para un día festivo, para nosotros fué un esfuercín. Hay que reseñar el exagerado agasajo de comidas en la diana: chocolate, churros, morcilla, chorizo, jijas, canapés, frutas, roscas, madalenas, queso, chuches varios , tortillas de varios sabores...y todo ello con sus correspondientes orujos, vinos y demás licores a la usanza en un trajinar de casi cinco horas. Echo de menos poner el despertador del teléfono y ver las horas que me quedaban para dormir hasta las 6 de la mañana: 3 y 56', 4 y 12', 2 y 50'... 50 km para ir a León a trabajar y a las tres y media otra vez "bajo parra". Echo también en falta la voz de Marinines desde su cocina diciendo a Germán "Ya está el té" He llevado un libro que no he leído pero he escuchado lecturas interesantes de todo tipo, no he visto ni un solo día la televisión excepto dos ráfagas de documental de esos para dormir la siesta.
He estado mucho más tiempo con amigos en este mes que en los últimos años.Mario, Nieves, Ramón, Jorge, Arancha, Glen, Viriato, Angel, Ros, Pedro y todos los que han compartido mantel, vino, tertulia, té, fiesta, recolecta y la parra y hospitalidad de Germán y Mariángeles este agosto.
Lo que cuento no tiene ninguna pretensión de exclusividad, porque a fin de cuentas hay pocos tipos de personas con muchas subclases, eso si. Pero si pertenezco a la subclase de tipo que tiene la necesidad de contar más bien sus miserias. Y aquí estoy vuelta a la vuelta a casa, sintiendo que no me he ausentado apenas.
Hoy está lloviendo, un buen recibimiento para mí... No hay nada que me pueda exasperar más.
A este sentimiento hay entendidos que le han puesto ya un nombre: depresión postvacacional. No es mi caso. No me deprimo cuando vuelvo depende de qué lugares o desde que actividades, pero siempre desde que estoy tiempo en la playa y llego a casa y no veo el sol y , como anoche, ruge el viento!
¿Se puede sentir que no eres de un sitio? Mejor dicho, ¿Puedes intuir que perteneces a otro?. A mi la cara húmeda, el sol brillando con fuerza, el sonido contínuo del mar, la vida sencilla del vuelta y vuelta a la toalla, el paseo hasta donde no te llega la vista con los pies descalzos, las terrazas sin cerramientos, y los brazos desnudos todo el día son cosas que más que gustarme, necesito.
Desde hace años tengo una imagen inventada, o no sé si adivinada de una casa cerca del mar. He mirado y rebuscado siempre que he visitado una nueva zona pero lo tenía casi olvidado, como un sueño. Nadie busca a la persona que se le aparece en un sueño, a menos que sea conocida.
He visto la casa en un sitio ideal, lejos de la civilización, del consumismo, de la lluvia y del frío. Pero no es el momento ni personal, ni emocional. No soy lo suficientemente "hippy" para un proyecto tan idílico, aunque crea que estoy cerca, en el fondo como casi todos la comodidad burguesa me tiene todavía secuestrada en gran parte. Soltar algún lastre con el tiempo no me parece tan difícil y más según como progresa esta sociedad en intereses e idiotez.
"HAY QUE TENER ASPIRACIONES ELEVADAS, EXPECTATIVAS MODERADAS Y NECESIDADES PEQUEÑAS" (H.Stein)
Ni colágeno para las arrugas, ni antinflamatorios, ni valerianas, ni ná. La playa a todas las horas. Por la mañana vuelta y vuelta a la vez que me instruyo con las conversaciones que hay en las sombrillas de alrededor. Mientras más mayores son sus habitantes más interesantes sus postulados. Cada día: corazón, noticias, cotilleo de la urbanización donde se ubican y un poco también de su lugar de procedencia, dónde venden el mejor pescado, veinte céntimos menos el café con tostada en qué terraza, la oferta de los chopitos con dos cañas, en qué zona picó una medusa a un señor, cuántos carteristas pillaron este miércoles, dónde es el próximo rastrillo... Por la tarde menos sol, más lectura, más contemplación, ver y participar en las construcciones de César, apreciar las capturas acuáticas de Marina y al fin, a eso de las ocho de la tarde: el espectáculo de ver la playa en su inmensidad hasta que se queda desértica y termina de ponerse el sol. Es el mejor momento del día. La cantidad de sensaciones que puedo percibir en una hora. Solo mirar los colores. Solo escuchar el sonido del mar.
Me gustan las peliculas de animación, esas que todo el mundo vamos a ver con los niños, con la misma ilusión que ellos pero diferente búsqueda.
Ayer en "Ice Age 3" (pelicula que recomiendo ver), hubo una escena en la que el personaje principal femenino le decía a su compañero sobre la conveniencia de hablar con un amigo, creía que lo estaba pasando mal. Éste la contestó que esas cosas las hacen solo las hembras, los machos cuando intuían que algo no iba bien le daban una palmadita en la espalda. Que verdad tan absoluta. Esto me hizo seguir pensando durante estas horas siguientes en la amistad y en los diferentes tipos de ella bajo el mismo nombre, creo que faltan palabras para denominar muchas cosas y en este tema bastantes.
Llamamos amigo desde el principio a alguien y toda la vida nos referimos a esa persona así : "amigo", como si se tratase de una cuestión invariable. Hay amigos que son como los árboles: dependen de la dirección del viento. Hay amigos que son eternos sea cual sea la decisión, opinión o situación del otro. Hay amigos que nunca lo han sido y Hay amigos que han dejado de serlo. Hay personas que están ahí y todavía no les has puesto en este grupo, el de la amistad;quizá porque no te has visto nunca con ellos, no has cenado, no te has emborrachado con ellos o no conoce tu pasado.
A mi lo que me preocupa son los que siguen para tí y para ellos teniendo este nombre y es mentira.
"La verdadera amistad es la que sigue a tu lado incluso cuando no te queda nada por ofrecer, salvo tu compañía."
No llevo reloj porque siempre me ha hecho sentir esclava del tiempo.
El día tiene muy pocas horas si tenemos en cuenta las 8 de trabajar, las casi 2 entre desplazamiento y encontrar aparcamiento y las 8 de dormir, quedan otras 6. En esas horas es imposible hacer nada que no sea casi mediocre. Limpiar por encima, ver una película a la vez que cenas, planchas o mantienes un blog, enseñar a jugar al dominó al niño , escuchar las cosas que le importan a la niña, comentar el día con Moncho...
Me siento en casi todas las ocasiones como ladrona del tiempo de los demás. Intento aprovechar el sueño o la actividad del resto para comprar, para escuchar música (que ya casi exclusivamente disfruto en el coche) o para escribir. El sentimiento de colectividad se apodera de mí irremediablemente, mientras me doy cuenta de que es tan importante el espacio personal... pero no sé donde colocarlo.
Los demás no me exigen, pero esta idiotez que practico es parte de mi esencia.
Estres, estres, hasta preparandome para desestresarme me estreso. Quedan pocos dias para las vacaciones, hay que dejar todo listo, la casa, el trabajo acumulado, la ropa, el coche...¿donde está el bañador de Spiderman de César?, no sé, así todo seguro que no le vale ya! Hay que sacar tiempo para comprar uno y revisar los utensilios de playa, recambiar las cosas del botiquín, sacar las recetas, descongelar el combi. ¿Vinieron ya los del gas a hacer la revisión? Llamar para adelantar la fecha.
Ufff! Un poco de música a ver si llega pronto el mar.
porque ahora que soy mayor, todas las cosas que me gustan , me entretienen y me hacen creer en mí puedo recordarlas con él, exceptuando el mar que no tuve ocasión de preguntarle si le fascinaba como a mí :ni siquiera sé si le gustaba.